Cinco historias de amor en Rio'16

5.- Marjorie Enya - Isadora Cerullo

bra

Al final de un partido de rugby 7 en el estadio de Deodoro, Marjorie Enya, que trabaja como voluntaria en los Juegos, accedió al terreno de juego, tomó el micrófono, pidió matrimonio a la jugadora brasileño-estadounidense Isadora Cerullo e improvisó una alianza colocando un lazo en el dedo de su novia, antes de que la pareja se fundiera en un beso que ha dado la vuelta al mundo.

 

4.- Kate y Helen Richardson-Walsh

h rich

Se conocían desde la infancia, pero se enamoraron en Pekín'08. Kate rompió su relación con un jugador de hockey para casarse con Helen en 2013. Ya hicieron historia en Londres'12, cuando su equipo ganó la primera medalla de hockey para Gran Bretaña en dos décadas. Son el primer matrimonio del mismo sexo, y del mismo equipo, en competir en unos Juegos. 

 

3.- Charlotte Dujardin - Dan Golding

charl 2

Justo después de que la amazona británica Charlotte Dujardin ganara el oro olímpico en doma individual, su novio le pidió matrimonio. "¿Podemos casarnos ya?", decía el mensaje que Dan Golding llevaba pegado a su polo rojo. La campeona olímpica se lo tomó a broma. "Está tan loco... Ya me lo pidió antes, y le dije que sí. Me parece que no se creyó que fuera a suceder, así que lo ha hecho público ahora para que definitivamente tenga que hacerlo".

 

2.- Maialen Chourraut - Xabier Etxániz

maia 2

(Foto: Twitter de Xabier Etxániz)

Maialen -campeona olímpica en Rio- y Xabier -su entrenador- no van a ninguna competición sin su hija Ane. En Rio'16 renunciaron a alojarse en la Villa de los atletas, y prefirieron alquilar un apartamento cerca del canal de Deodoro donde compitió para poder mantener las mismas rutiinas, tanto familiares com deportivas.

 

1.- He Zi - Qin Kai

he li

Después de conquistar la medalla de plata en saltos ornamentales (trampolín de tres metros), se encontró con la sorpresa. Su novio, el también saltador Qin Kai (bronce en salto sincronizado), le pidió matrimonio, ante la atónita mirada de los espectadores del centro acuático Maria Lenk. Se arrodilló, con un anillo de oro y una flor, y ella, muy emocionada, dijo "sí".