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¿Serán iguales unas olimpiadas sin Rusia?

TribunaOlímpica | 11 de diciembre de 2019

Rusia apartada de los Juegos Olímpicos y de otras competiciones importantes durante 4 años por el escándalo del dopaje. Putin asegura que recurrirán la sanción y la que la decisión del AMA "violó la Carta Olímpica"

Rusia no podrá albergar ni  participar en Juegos Olímpicos y Paralímpicos, así como en otras competiciones deportivas importantes como el Mundial de Fútbol de Catar de 2022.

La junta ejecutiva de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés) ha decidido este lunes siete de diciembre en Lausana (Suiza) prohibir a los deportistas rusos participar en los Juegos Olímpicos y en otras competiciones importantes durante los próximos cuatro años.

Se trata de las sanciones más duras en la historia del deporte de este país

Siguiendo las recientes recomendaciones del Comité de Revisión de Cumplimiento de la AMA, la junta ejecutiva ha decidido privar a la Agencia Antidopaje Rusa (RUSADA, por sus siglas en inglés) del estatus de cumplimiento con el Código Mundial Antidopaje. Asimismo, el organismo prohíbe que los funcionarios públicos rusos y los jefes del Comité Olímpico Ruso y del Comité Paralímpico Ruso estén presentes en eventos deportivos internacionales durante los próximos cuatro años.

Durante muchas olimpiadas la población mundial seguía con pasión la competencia entre los diversos países, fundamentalmente Estados Unidos y la Unión Soviética para saber quien ganaba más medallas y quienes eran los mejores deportistas olímpicos. El duelo político y armamentístico entre las dos grandes potencias surgidas después de la Segunda Guerra Mundial se trasladaba al terreno deportivo y era un símbolo de los avances en otros terrenos como la medicina, la educación y el apoyo estatal al deporte. En la actualidad, desaparecida la Unión Soviética hace ya treinta años, ese duelo prácticamente ha desaparecido, si bien los conflictos derivados de la mala relación de la actual Rusia con el resto del mundo siguen provocando reacciones diversas ante decisiones como la tomada por Agencia Mundial Antidopaje.

La reacción de Rusia ha sido inmediata y su primer ministro Dimitri Medvédev ha manifestado que  "Las nuevas sanciones de la AMA forman parte de la histeria antirrusa que ha adquirido ya una forma crónica".

Por otra parte los atletas rusos sin antecedentes de dopaje podrán participar en las mencionadas competiciones bajo la bandera olímpica, pero no con la bandera de su país, y tampoco podrán llevar ningún distintivo o símbolo que contenga la bandera rusa

Si ese equipo, que recibiría el nombre de 'Atletas neutrales autorizados', subiera al podio, no sonaría el himno de Rusia ni se izaría la bandera nacional. Este hecho rebaja en gran medida el impacto personal que puede afectar a numerosos y numerosas deportistas con excelentes marcas en sus respectivas especialidades que podrán competir.

La Agencia Antidopaje Rusa dispone de un plazo de 21 días para apelar esta decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS). La decisión de la AMA entrará en vigor cuando se cumpla este plazo, o después de que el CAS estudie la apelación.

Margarita Pajnótskaya, subdirectora general de la RUSADA, (Agencia Rusa Antidoplaje) ha calificado la decisión de "esperada" y ha destacado que los miembros del Comité Ejecutivo "no han expresado ni una sola tesis en apoyo de Rusia".

Mientras, el presidente del Comité Olímpico de Rusia, Stanislav Pozdniakov, ha tachado las sanciones de "inadecuadas, ilógicas y excesivas". "Estamos convencidos de que los deportistas rusos deben ir a los Juegos Olímpicos de Tokio en equipo, formado por el Comité Olímpico Nacional, como lo establece la Carta olímpica. Y haremos todo lo posible para que la selección rusa compita en Tokio bajo la bandera rusa", aseguró a los periodistas.

Las acusaciones contra Rusia

La decisión se toma después de que la AMA concluyera de que los datos entregados por Rusia para cerrar el llamado 'caso de dopaje' fueron modificados, debido a que la base de datos del Laboratorio Antidopaje de Moscú proporcionada al ente en enero de este año no coincidía en su totalidad con la copia de la base de datos que la AMA tenía ya en su poder.

Esta versión anterior de la base fue sacada de Rusia en 2015 por Grigori Ródchenkov, que encabezó el laboratorio antes de emigrar a EE.UU., donde obtuvo protección de testigos y se convirtió en la persona de confianza de la AMA.

Ródchenkov, que en 2014 destruyó más de 1.400 pruebas biológicas, y que, según el comité de investigaciones de Rusia, llegó a pedir dinero a deportistas a cambio de descartar resultados positivos en las pruebas antidopaje, es acusado en Rusia de proporcionar sustancias prohibidas a los deportistas sin que lo supieran y de destruir las pruebas de sus acciones

¿Modificada a distancia?

La base de datos del laboratorio de Moscú se elaboró con el uso del sistema LIMS, un sistema informático desarrollado bajo la dirección de Ródchenkov cuando todavía encabezaba el laboratorio de Moscú. El sistema no estaba certificado en Rusia, lo que explica algunos problemas en su funcionamiento. Además, al huir a EE.UU., Ródchenkov no solo se llevó consigo una copia de la base de datos, sino también toda la documentación relacionada con el sistema LIMS, por lo que los especialistas rusos —una vez se desató el escándalo de dopaje en el 2016— tuvieron que estudiarlo a ciegas.

Una investigación independiente llevada a cabo por expertos rusos alega que Rusia no realizó cambios en dicha base antes de entregársela a la AMA en enero del 2019. Asimismo, estos expertos han denunciado que en reiteradas ocasiones los datos de la base fueron modificados desde el extranjero mediante el modo de acceso remoto y desde una dirección IP de Los Ángeles (EE.UU.), "con derechos de administrador que permiten cualquier cambio y eliminación, incluyendo la falsificación, sin dejar evidencia de ello". Se supone que estas alteraciones de los datos de la base continuaron hasta junio de 2016.

Por otra parte, se estima que el problema vinculado a las diferencias entre las dos bases y a las posibles falsificaciones puede aclararse si la AMA analiza los llamados datos 'raw', que muestran la información primaria que llegaba al sistema LIMS automáticamente y quedaba en estado no procesado antes de ser introducida en la base de datos.

Los archivos 'raw' también fueron suministrados por las autoridades rusas a la AMA, junto con la base de datos del Laboratorio Antidopaje de Moscú. Sin embargo, la AMA todavía no ha estudiado estos datos primarios.

La AMA ha rechazado en repetidas ocasiones la propuesta de los expertos independientes rusos de llevar a cabo una investigación conjunta y abierta del llamado 'caso de dopaje', que ayudaría a establecer qué ocurrió en realidad

Un nuevo castigo por el mismo supuesto delito

Los testimonios de Ródchenkov, así como un documental anterior sobre la práctica del dopaje en el deporte ruso emitido por el canal de la televisión alemana ARD (que posteriormente admitió que contenía afirmaciones no contrastadas), sirvieron de base para la investigación de la AMA, que culminó con una primera ronda de sanciones al deporte ruso. A los atletas rusos no se les permitió participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016 y durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang en 2018 tuvieron que competir bajo la bandera olímpica.

La Agencia Antidopaje Rusa (RUSADA, por sus siglas en inglés), cuya estructura incluye el Laboratorio Antidopaje de Moscú, fue descalificada en 2015 para un periodo de tres años en 2015. Una vez finalizada la sanción en septiembre de 2018, la agencia rusa contra el dopaje vio restablecidos sus derechos, a condición de que entregara la base de datos del Laboratorio Antidopaje de Moscú.

Con las nuevas sanciones que la AMA impone al deporte ruso, la entidad castiga al país una segunda vez por el mismo supuesto delito, lo que supone una violación de los principios del derecho internacional.

La campeona mundial de salto de altura, la rusa María Lasitskene, calificó lo sucedido de «vergüenza». «No dudaba de dicho desenlace. No me creía los cuentos de que todo irá bien. Lo que ha pasado es una vergüenza», «Lucharé por mí misma y por competir. Nunca tuve intención de cambiar de ciudadanía y no lo haré ahora. Demostraré en la pista que los deportistas rusos están vivos, aunque sea en calidad de neutrales. Es lo que he hecho durante los últimos años», afirmó también.

Con toda probabilidad las sanciones serán ratificadas y el malestar de Rusia se hará patente en el ámbito político y deportivo.

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